
El Impuesto a la Renta de tercera categoría no solo implica cumplir con una obligación formal ante SUNAT; representa una instancia de control sobre la salud fiscal y contable de la empresa. Cada año, muchas empresas presentan declaraciones técnicamente correctas, pero no optimizadas, lo que las expone a observaciones, reparos o incluso a pagar más de lo necesario.
Una declaración sin observaciones no depende de la suerte ni del formato PDT, sino de una gestión previa, metódica y documentada.
Por ello, este Checklist 2025 resume los puntos críticos que toda empresa debe revisar antes de presentar su declaración jurada anual.
El primer paso hacia una declaración sólida es asegurar la conciliación contable y tributaria. Esto significa que los estados financieros bajo NIIF deben alinearse con la base imponible fiscal. Errores en este proceso derivan en diferencias temporales o permanentes no controladas, que se traducen en pagos indebidos o reparos futuros.
Verifica:
Este paso es uno de los más sensibles.
El artículo 37° de la LIR y su reglamento establecen los gastos deducibles, pero su interpretación práctica exige criterio técnico.
Errores comunes detectados en auditorías tributarias:
Recomendación: aplicar el principio de causalidad con documentación fehaciente y mantener un registro interno de reparos voluntarios.
El control de créditos tributarios y pérdidas acumuladas es un punto de ahorro fiscal muchas veces desaprovechado.
Verifica:
Un control deficiente de estos elementos no solo incrementa el impuesto, sino que impide recuperar liquidez a la que la empresa tiene derecho.
Las NIIF impactan directamente en la determinación del Impuesto a la Renta.
Las diferencias entre el resultado contable y el tributario deben estar identificadas y conciliadas (por ejemplo, deterioros, provisiones, ingresos devengados, arrendamientos, entre otros).
Una conciliación inadecuada genera ajustes improcedentes o la omisión de gastos deducibles.
Por ello, el área contable y el área tributaria deben trabajar de forma coordinada en esta etapa.
Toda cifra en la declaración debe estar respaldada por documentos verificables: comprobantes electrónicos, contratos, informes técnicos, constancias y soportes de pago.
SUNAT puede solicitar esta información incluso años después del cierre del ejercicio.
Recomendación práctica:
La tasa efectiva del impuesto (TEI) es un indicador esencial de eficiencia tributaria. Si tu TEI supera significativamente el promedio de tu sector, probablemente existan ineficiencias fiscales o deducciones no aplicadas.
Un análisis comparativo permite identificar escudos fiscales —como intereses deducibles, depreciaciones aceleradas o beneficios sectoriales— que pueden optimizar la carga tributaria sin vulnerar la norma.
Una auditoría tributaria preventiva realizada antes del envío de la declaración puede revelar contingencias ocultas o deducciones omitidas. Además, permite validar la consistencia de la información financiera y su respaldo documentario, fortaleciendo el control interno y reduciendo riesgos futuros.
EBS Abogados recomienda realizar esta revisión entre enero y marzo de 2025, antes del vencimiento de plazos de presentación.
La declaración del Impuesto a la Renta 2025: más que un trámite, una gestión estratégica.
Antes de enviar tu DJ, asegúrate de cumplir con este control final:
TABLA


Asegurar una declaración jurada sin observaciones requiere planificación, revisión técnica y control documental.
Las empresas que gestionan su cierre tributario con anticipación no solo reducen riesgos, sino que ganan eficiencia financiera y reputación fiscal ante la autoridad.
En EBS Abogados, ayudamos a las empresas a convertir el cumplimiento tributario en una ventaja competitiva, mediante una revisión integral del Impuesto a la Renta 2025 y acompañamiento especializado.


